Amnesia
El día de ayer fue mi cumpleaños, y mi adorable mujer me preparó un desayuno especial. Lo especial era, principalmente, que lo hizo, ya que nunca me lo prepara porque ella desayuna antes que yo; la verdad es que disfruto mucho preparando mis propios desayunos. Pero dado que se trataba de una magnífica ocasión para dejarme celebrar, agradecí su iniciativa culinaria.
Cuando estuvo listo el desayuno, este tenía entre sus viandas, un par de Pingüinos de chocolate (unos panecillos tipo muffin que produce la empresa Bimbo).
Después de degustar el plato principal, que consistía en unos deliciosos huevos revueltos acompañados de tostadas y tocino, decidí atacar a un pingüino y mientras lo dominaba a mordiscos, ofrecí el otro panecillo a mi media naranja, quien agradecida lo aceptó, solo que me indicó que lo comería más tarde porque ya estaba satisfecha.
Así las cosas, me voltee para tomar un sorbo de naranjada y al regresar la mirada a donde segundos antes había dejado el pingüino para mi mujer, encontré solamente dos migajas. Lleno de curiosidad le pregunté que había pasado con el panecillo que según ella "iba a guardar para después" y contestó con total convicción "tú me dijiste que me lo comiera con insistencia". Repliqué que no recordaba haber dado tal instrucción, y mucho menos insistir. Me aseguró, como quien asegura que el sol saldrá mañana, que así fue.
Me encuentro muy asustado por el súbito episodio de amnesia, ya que no recuerdo absolutamente nada y tampoco encuentro que motivación tendría yo para insistir en que ella se comiera el pingüino de inmediato. Comienzo a pensar que por ser día de mi cumpleaños, cierto número de neuronas caducó en bloque y me han afectado la capacidad de recordar eventos a corto plazo. O tal vez es la primer señal de Alzheimer.
Lo que en realidad me parece misterioso e increíble, es la súbita, entusiasta, espontánea y fugaz disposición de mi compañera de vida para hacer lo que le digo, sin protestar o discutir en absoluto, Eso es lo que realmente me tiene asustado...
Cuando estuvo listo el desayuno, este tenía entre sus viandas, un par de Pingüinos de chocolate (unos panecillos tipo muffin que produce la empresa Bimbo).
Después de degustar el plato principal, que consistía en unos deliciosos huevos revueltos acompañados de tostadas y tocino, decidí atacar a un pingüino y mientras lo dominaba a mordiscos, ofrecí el otro panecillo a mi media naranja, quien agradecida lo aceptó, solo que me indicó que lo comería más tarde porque ya estaba satisfecha.
Así las cosas, me voltee para tomar un sorbo de naranjada y al regresar la mirada a donde segundos antes había dejado el pingüino para mi mujer, encontré solamente dos migajas. Lleno de curiosidad le pregunté que había pasado con el panecillo que según ella "iba a guardar para después" y contestó con total convicción "tú me dijiste que me lo comiera con insistencia". Repliqué que no recordaba haber dado tal instrucción, y mucho menos insistir. Me aseguró, como quien asegura que el sol saldrá mañana, que así fue.
Me encuentro muy asustado por el súbito episodio de amnesia, ya que no recuerdo absolutamente nada y tampoco encuentro que motivación tendría yo para insistir en que ella se comiera el pingüino de inmediato. Comienzo a pensar que por ser día de mi cumpleaños, cierto número de neuronas caducó en bloque y me han afectado la capacidad de recordar eventos a corto plazo. O tal vez es la primer señal de Alzheimer.
Lo que en realidad me parece misterioso e increíble, es la súbita, entusiasta, espontánea y fugaz disposición de mi compañera de vida para hacer lo que le digo, sin protestar o discutir en absoluto, Eso es lo que realmente me tiene asustado...
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