De las caminatas nocturnas
Hace unos minutos me encontraba caminando por las solitarias calles de la ciudad. A diferencia de otras ocasiones donde mis caminatas son planeadas, hoy caminé más por necesidad que por gusto. Estoy a la espera de que me sea entreguado un nuevo vehículo y mientras eso sucede me traslado en taxi. Me encontraba en una parte de la ciudad que engulló a un pequeño pueblito, y ayer fue la fiesta del santo patrono del pueblo que inevitablemente terminó fagocitado por la insaciable urbe. "Urbanizado" tal vez sería el término correcto, pero no creo que la bendita urbanización le haya traído muchos beneficios. Pero eso es otra historia. Resulta que como a eso de la una de la madrugada me llegó el turno de irme a casa, y gracias a que las calles se encontraban cerradas tomar un taxi se volvió algo más remoto que sacarse la lotería. Mientras pasaba por la concurrida feria percibí el aroma de pan recién horneado, de ese pan tan especial de las fiestas de los pueblos, y no tuve más opción ...