¿a 7 o a 8?
Hoy por la tarde pasé casualmente por una panadería. Es maravilloso el olor al pan recién horneado que se desprende estos pintorescos sitios que por desgracia, se encuentran en vías de extinción, depredados principalmente por las panaderías de los supermercados y por el pan industrializado que se vende en las tienditas y tiendas de conveniencia.
Sucumbí a la tentación y me acerqué al mostrador, donde pedí una "concha" que era anunciada a un precio unitario de $7 pesos. Seleccioné una concha de chocolate, y a la hora de pagar noté que la dependiente me había cobrado $8. Le mencioné que en el display el precio marcado eran siete pesos, y su respuesta me encantó: "Las conchas son de ocho pesos, pero si quiere se la cobro a siete". Sin más me extendió una moneda de un peso, misma que yo tomé dignamente.
Reflexiono ahora en lo increíble que me parece que algunas personas buscan hacer sus pequeños "negocios" transando a los demás, engañando y aumentando el precio de artículos en pequeñas cantidades.
No es la primera vez que lo veo, pues en uno de mis trabajos en una cadena de farmacias, era relativamente frecuente encontrar empleados que aumentaban el precio de los fármacos para robarse el diferencial.
Volviendo a la empleada de la panadería, imagino que siendo el aumento del precio tan pequeño, pocos clientes protestan y ella puede darse automáticamente un aumento de sueldo con el beneficio colateral de no pagar impuestos. Es decir, si ella vende 300 panes diarios, y digamos que les aumenta un peso, y solo el 30% de los clientes protesta, entonces ella recibe $200 diarios que representan $4,800 mensuales considerando que trabaja 24 días al mes. Es un aumento significativo sobre los ingresos que una empleada de una panadería recibe. Un rentable acto de "corrupción hormiga"...
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