Graffiti en el Estadio Azteca

Hace unos días se celebró una nueva versión del concurso para pintar la barda interior del Estadio Azteca con festivos y alegóricos graffitis relacionados con el fútbol, diversos espectáculos y hasta eventos religiosos que se han realizado en el colosal recinto.
Las imágenes que aquí muestro han desaparecido ya, cubiertas por las que dejó la nueva edición del concurso. Son, por lo tanto, historia.
Algunos artistas del aerosol muestran una calidad y técnica superlativas, evidenciando bien una educación artística formal, bien un talento natural para las pintas. Otros de plano dan pena, pues lo más que realizan son patéticos dibujos a nivel de tercero de primaria.
Además del fútbol (se han realizado en este estadios los mudiales del '70 y del '86), obvio propósito del inmueble, me llama la atención que en la memoria colectiva se han impreso de modo tan indeleble los conciertos de U2, pero sobre todo las visitas que al Coloso de Santa Úrsula hiciera el finado Juan Pablo II, considerado –aún en vida- santo
Algunos artistas del aerosol muestran una calidad y técnica superlativas, evidenciando bien una educación artística formal, bien un talento natural para las pintas. Otros de plano dan pena, pues lo más que realizan son patéticos dibujos a nivel de tercero de primaria.
Además del fútbol (se han realizado en este estadios los mudiales del '70 y del '86), obvio propósito del inmueble, me llama la atención que en la memoria colectiva se han impreso de modo tan indeleble los conciertos de U2, pero sobre todo las visitas que al Coloso de Santa Úrsula hiciera el finado Juan Pablo II, considerado –aún en vida- santo

por muchos mexicanos. De ahí la enorme camada de escuincles llamados Juan Pablo. Recién escuchaba hace unos días la historia de una pareja estéril que en una de las visitas de Carol Wojtila pidió tener un hijo, y que si el infante llegaba a buen término, sería bautizado con el nombre de Juan Pablo. Promesa que se cumplió.
Desde mi perspectiva son “milagros” muy cuestionables, y conozco otras historias similares que involucran siempre una visita papal, la imposibilidad de tener hijos y la súbita llegada de un retoño. Pues si, el Papa de la “fecundidad” grabó su huella hondo no solo en el subconsciente colectivo mexicano, sino en el registro civil, donde los “juan pablos" tuvieron un crecimiento exponencial durante su papado. Veremos si con Ratzinger sucede lo mismo y el país se llena de
Desde mi perspectiva son “milagros” muy cuestionables, y conozco otras historias similares que involucran siempre una visita papal, la imposibilidad de tener hijos y la súbita llegada de un retoño. Pues si, el Papa de la “fecundidad” grabó su huella hondo no solo en el subconsciente colectivo mexicano, sino en el registro civil, donde los “juan pablos" tuvieron un crecimiento exponencial durante su papado. Veremos si con Ratzinger sucede lo mismo y el país se llena de
















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