"Así soy y no voy a cambiar..."
Odio la fracesita, sobre todo cuando va seguida de un nefasto "así que tu sabes...". A lo largo de mi vida la he escuchado en innumerables ocasiones, y siempre ha sido precedida o antecedida por un pleito, a veces laboral, a veces personal. Sucede que me parece de lo más nefasto y mediocre, pues a mi gusto, revela el reconocimiento de conductas y/o actitudes negativas que afectan no solo al que profiere la frase-excusa, sino principalmente a terceros. También indica la aceptación de que no se está dispuesto a hacer el mínimo esfuerzo para cambiar o mejorar a pesar de saber los efectos y consecuencias que generan sus palabras, acciones y actitudes.
Casi siempre, la nefasta frase es emitida en el punto muerto de una discusión que se mueve hacia una lucha de egos donde lo importante no es construir acuerdos y buscar puntos de convergencia, sino ganar la discusión a cualquier costo. ¿Por que será que en una discusión nos cuesta tanto trabajo tomar dos segundos antes de responder? ¿Cuantas veces, al ganar la discusión, perdemos otras cosas mucho más importantes?
Pocas, muy pocas veces, en alguna discusión he escuchado a alguien que diga "tienes razón" y mucho menos "Touché". En vez de ello, he escuchado defender por horas puntos indefendibles desde cualquier ángulo, por el simple hecho de no admitir que se está en un error. Y siempre, siempre, la discusión que pudo terminar en 10 minutos se prolonga hasta la eternidad y en ocasiones con consecuencias terribles.
Si no se quiere reconocer el error por el dolor de admitir una derrota retórica, resultaría mas prudente decir: "dame 10 minutos para meditar lo que me dices y regresamos..." o algo por el estilo, pues sin duda al introducir una pausa se enfrían los ánimos caldeados, resultando más fácil llegar a un acuerdo con la cabeza fría. Pero todo depende, claro está, de si el objetivo de la discusión es llegar a un acuerdo o simplemente discutir a lo tarugo para hacerle ver al otro que uno está en lo correcto y él o ella está equivocado.
Y es que si bien no es fácil cambiar, defender puntos indefendibles por ganar la discusión es, lo menos, absurdo.
Lo peor de todo, es que con todo lo que alucino la expresión, estoy seguro que la he dicho en diversas ocasiones. Mea culpa.
Casi siempre, la nefasta frase es emitida en el punto muerto de una discusión que se mueve hacia una lucha de egos donde lo importante no es construir acuerdos y buscar puntos de convergencia, sino ganar la discusión a cualquier costo. ¿Por que será que en una discusión nos cuesta tanto trabajo tomar dos segundos antes de responder? ¿Cuantas veces, al ganar la discusión, perdemos otras cosas mucho más importantes?
Pocas, muy pocas veces, en alguna discusión he escuchado a alguien que diga "tienes razón" y mucho menos "Touché". En vez de ello, he escuchado defender por horas puntos indefendibles desde cualquier ángulo, por el simple hecho de no admitir que se está en un error. Y siempre, siempre, la discusión que pudo terminar en 10 minutos se prolonga hasta la eternidad y en ocasiones con consecuencias terribles.
Si no se quiere reconocer el error por el dolor de admitir una derrota retórica, resultaría mas prudente decir: "dame 10 minutos para meditar lo que me dices y regresamos..." o algo por el estilo, pues sin duda al introducir una pausa se enfrían los ánimos caldeados, resultando más fácil llegar a un acuerdo con la cabeza fría. Pero todo depende, claro está, de si el objetivo de la discusión es llegar a un acuerdo o simplemente discutir a lo tarugo para hacerle ver al otro que uno está en lo correcto y él o ella está equivocado.
Y es que si bien no es fácil cambiar, defender puntos indefendibles por ganar la discusión es, lo menos, absurdo.
Lo peor de todo, es que con todo lo que alucino la expresión, estoy seguro que la he dicho en diversas ocasiones. Mea culpa.
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