Prohibido prohibir o los parques públicos en la delegación Coyoacán
Disponiendo repentinamente de algunos minutos, encaminé mis pasos a un pequeño y tercermundista parque que se encuentra cercano a mi casa, a unos cuantos metros, sobre una calle secundaria que desemboca en una avenida principal. Es un parque pequeño, decía, enrejado y cuyas puertas son controladas por oscuros individuos que trabajan en la dirección de parques y jardines de la delegación Coyoacán. Estos torvos sujetos se han adueñado de nuestros parques al grado que establecen reglas, prohibiciones y horarios ("orarios" escriben ellos) según su arbitrario criterio.
O sea que si vives junto al parque y tienes un perro, no puedes llevarlo porque a un señor se le ocurre que está prohibido. Lo que me llamó la atención es que dos felinos sabedores de sus privilegios descansaban al pié de un árbol, felices de saber que el área estaba libre de cánidos:

Oiga usted, no vaya a ser que de tanto subirse a la roca volcánica se la vayan a gastar antes de que lo hagan la lluvia y el viento... 
Para lo que ya no alcanzó la pintura fue para prohibir pegar los chicles o goma de mascar en el árbol que la comunidad ha adoptado para tal fin: les presento al original y auténtico árbol de chicle...
finalmente, en el rincón más apartado y escondido del parque, aparecía un profesional letrero indicando que si quiere organizar la fiesta de su niño en ese jardín, tiene que solicitar permiso en el Parque Xicotencatl, cuyo desactualizado teléfono (desde hace años son de 8 dígitos) es el 688 0782....
No me dan ganas de hacer ninguna clase de celebración o evento en un parque así. No vaya a ser que también esté prohibido sonreir y ser felíz.
Nomás entrar, apareció ante mis ojos el siguiente letrero:
O sea que si vives junto al parque y tienes un perro, no puedes llevarlo porque a un señor se le ocurre que está prohibido. Lo que me llamó la atención es que dos felinos sabedores de sus privilegios descansaban al pié de un árbol, felices de saber que el área estaba libre de cánidos:
De seguro estas dos malévolas creaturas son los instigadores de la prohibición a los Canis familiaris.
Enfrente al primero, me encontré con otro letrero que exhibía los horarios de funcionamiento del miserable parque:

Aquí, aprovechando el espacio del letrero, se anadía otra prohibición: la de entrar con bicicleta. Hasta se ilustra un glifo del vehículo por si acaso quedara alguna duda.
El porqué del horario es un misterio que aún no ha sido resuelto.
Como al encargado de las prohibiciones le sobró pintura, y nuestros austeros gobiernos delegacionales aprovechan los recursos al máximo, tuvo a bien pintar una roca:
Oiga usted, no vaya a ser que de tanto subirse a la roca volcánica se la vayan a gastar antes de que lo hagan la lluvia y el viento...Ahora que ya entrados en prohibiciones, y como seguía sobrando pintura, pues prohibamos algo más. Así que se le ocurrió la genial idea de pintar un trozo de tronco y una roca con una leyenda que reza: "Prohibido entrar con pelotas". No sé si es un castrado envidioso el que pintó eso, o si se refería a balones de fútbol. Lo que más me impactó es que jugar fútbol o jugar con el balón no está prohibido; lo prohibido es entrar al parque con él. O sea que si lo llevo en la mano, estoy violando la prohibición de cualquier modo. No sé que daño pudiera hacerle al parque que yo entre con un balón en la mano, pero no lo haré porque está doblemente prohibido.

Para lo que ya no alcanzó la pintura fue para prohibir pegar los chicles o goma de mascar en el árbol que la comunidad ha adoptado para tal fin: les presento al original y auténtico árbol de chicle...
finalmente, en el rincón más apartado y escondido del parque, aparecía un profesional letrero indicando que si quiere organizar la fiesta de su niño en ese jardín, tiene que solicitar permiso en el Parque Xicotencatl, cuyo desactualizado teléfono (desde hace años son de 8 dígitos) es el 688 0782....
No me dan ganas de hacer ninguna clase de celebración o evento en un parque así. No vaya a ser que también esté prohibido sonreir y ser felíz.Ignoro cual es el fundamento legal para que un baboso y frustado jardinero establezca horarios, prohibiciones y condiciones de uso de los jardines públicos, pero les prometo averiguarlo.
Yo creo que hasta cierto punto está bien que prohiban la entrada a los perros,ya que a parte de ser un
ResponderBorrarjardín tercermundista estaría LLENO,que digo lleno,estaría atiborrado de heces fecales, la gente es una cerda,con poco criterio y nulo sentido común, es muy poca,tirando a escasa la gente que limpia el mierdero de sus perros. En cuanto a las bicis,la neta es muy molesto que si vas a caminar o a despejarte al jardin,te estés cuidando de las bicis...ahora si difiero contigo,pero te quiero igual
Yo una vez vi un letrero que decia: "Prohibida la entrada a menores de edad sin credencial de elector"
ResponderBorrarPecosita, me parece que has caído en la fácil tentación de prohibir, castigando a los propietarios que SI recogen el excremento de sus perros; total, los que no lo recogen sacan sus perros a la calle y de todos modos no se arregla nada. Lo importante sería educar y reforzar la normatividad que obliga a levantar el excremento de mascotas.
ResponderBorrarEn cuanto a las bicis, los ciclistas tienen el mismo derecho de usar un área pública que tú. Dios nos libre de los prohibicionistas!!!
Paris, no lo dudo ni un segundo. Hasta para prohibir se requiere un mínimo de inteligencia, ¿no crees?
Saludos, Overlord