Con un ojo al post y otro al alacrán...

Mientras escribía el post anterior, me levanté y vi al pié de la puerta de mi habitación un pequeño alacrán inmóvil. Llegue a pensar que se encontraba muerto, pero por si las dudas fui a buscar un frasco para atraparlo (no soy amigo de matar a los insectos, ya que somos nosotros los que invadimos su hábitat). Mientras iba por el frasco, se movió -si, estaba vivo- y al querer atraparlo se escabulló hábilmente en una pequeña ranura que existe entre el piso y el marco de la puerta.
No me dan miedo los insectos, y de hecho los alacranes ejercen una fascinación en mi, pues me parecen criaturas extrañas, traídas de épocas milenarias, con una evolución congelada. Siempre me han parecido las criaturas de la tierra más parecidas a los "Alien" de las películas.
No obstante todos estos atributos, sigo pendiente del bicho porque una cosa es que me atraigan su evolución y su morfología y otra muy distinta que lo quiera caminando en mi cama mientras duermo. Así que seguiré escribiendo con un ojo al post y otro al alacrán...
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