Mudanzas
Hace poco tuve que realizar una mudanza como nunca antes la había hecho: me mudé a un departamento donde estoy solo y mi alma. Es interesante darte cuenta de los pocos objetos que necesitas llevarte cuando comienzas de nuevo. Pero lo que no dejé de empacar, lo que llevo conmigo doquiera que voy son los recuerdos de lo que llamo "los años maravillosos", esos años felices con mis hijos. Entre estos maravillosos recuerdos están:

- La primera vez que vi a mis hijos
- La primera vez que me sonrieron
- Cuando aprendieron a caminar
- Cuando aprendieron a decir "papá"
- Los viajes maravillosos que hicimos juntos
- Los días comunes y corrientes que estuvimos juntos
- Todos los "te quieros" que nos dijimos y los que nos dijimos sin hablar
- Las sonrisas y las sonoras carcajadas que experimentamos, y que fueron muchas
- La oportunidad de haber podido participar en la construcción de un par de inteligencias
- Cada triunfo y cada fracaso en su camino
- Los encuentros y desencuentros propios del crecimiento
- Sus escarceos amorosos y los tropiezos que estos les trajeron
- Cada abrazo y cada sonrisa que nos dimos
- Las travesuras que juntos hicimos en complicidad
- Por ver como crecían cada día y se hacián personas inteligentes, buenas y comprometidas
- Cada accidente y cada enfermedad de las que salimos avante y afortunadamente, hoy son anécdotas de las que nos podemos reír
Así las cosas, llevo y llevaré conmigo, en cada mudanza, estos recuerdos y muchos más...

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