El Piolín y la lealtad a su empresa

El otro día, mi amigo Citius y yo nos encontrábamos cerca de la colonia Condesa a la hora de la comida y Citius sugirió que comiéramos unos deliciosos tacos en El Tizoncito. Para los que no lo conozcan, El Tizoncito es una de las cadenas de taquerías de mayor prestigio y presencia en la Ciudad de México y algunas otras ciudades de la República. A mi la idea me pareció estupenda y nos dirigimos a toda velocidad a una de las sucursales.
Luego de batallar un rato para conseguir lugar para estacionarnos, llegamos al Tizoncito que se ubica en la calle de Campeche. Allí nos sentamos en la barra, justo frente al trompo del pastor (para los que no conozcan lo que es un "trompo de carne al pastor", les invito a visitar el sitio del Tizoncito) y nos atendió nada menos que "El Piolín". Resulta que el Piolín es -según su propio decir- un taquero de alta escuela que ha dedicado casi toda su vida profesional a preparar tacos y las ultra-secretas salsas que son el corazón de los tacos del Tizoncito.
Supimos todo esto porque a Citius se le ocurrió preguntarle como estaba el asunto de las franquicias. En cuanto fue hecha la pregunta, el Piolín se arrancó con una sarta de quejas de sus patrones, indicándonos que las franquicias eran un fraude, y que ya muchos franquiciatarios habían cerrado perdiendo enormes sumas de dinero. Identificándonos como potenciales inversionistas, el Piolín nos ofreció, a cambio de un royalty mucho más bajo, su garantizada experiencia y asesoría en caso de que quisiéramos invertir en una taquería.

Nos platicó de sus múltiples viajes dentro de la República asesorando a los desafortunados franquiciatarios que habían caído en la trampa de comprarle la franquicia a su patrón. Luego de ofrecernos sus servicios como "advisor" por una módica suma, nos ofreció también vendernos las ultrasecretas recetas de las salsas y la preparación de la carne, que son a su decir el éxito del Tizoncito. Finalizó su oferta de servicios profesionales con las taquizas a domicilio para un mínimo de 70 personas. Yo comenté en voz baja con Citius que no sabía en casa de quien se pueden meter 70 personas más el taquero, y coincidimos ambos que al menos en las nuestras era imposible. A partir de ahí, aderezó la comida con múltiples quejas de sus condiciones laborales y lo mucho que lo maltrataban en la empresa en la que ya llevaba más de 30 años trabajando. Finalmente nos dio su teléfono mismo que Citius apuntó diligentemente en la memoria de su celular y que yo preferí ignorar.

Luego de finalizar la gastronómica experiencia, comentamos que nos parecía que el Piolín era el tipo más nefasto y poco ético que hubiéramos visto en mucho tiempo. Intentar robarle a su empresa los clientes o inversionistas es, lo menos, abuso de confianza. Que triste que el Piolín no se conforme con ser un buen taquero, sino que quiera ser empresario a fuerza de robarle a las personas que han confiado en él sus secretos industriales más valiosos. Eso era lo único que faltaba en nuestra piratesca cultura nacional: salsas y tacos "piratas".

Comentarios

  1. Tendras de casualidad el contacto del Piolin. No quiero piratear recetas. Las franquisias funcionan por el renombre asi que tener una receta solo es parte del atractivo. Pero estoy haciendo un estudio de negocios de comida muy DF y como los modelos de franquisias funcionan o no para esos lugares tan famosos. Empezando con Tortas Hipocampo y el Tizoncito. Me encantaria hablar con el Piolin para escuchar su punto de vista. Puedes mandarme email a webstuff@thicksauce.com

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  2. Hola, no tengo el dato, fue un encuentro casual.

    Saludos,

    Overlord

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